La triste historia de tu cuerpo sobre el mío, de Marwan

marwamYo conozco muchas historias más tristes que las que Marwan semicuenta en su pseudolibro. Por ejemplo, la triste historia de tener que leer más de dos poemas seguidos de este señor para hacer esta reseña. Tengo los ojos resecos. La piel escamada. Hasta me gotea un poco la nariz del trauma. En fin, es que el libro da alergia y asco.

Uno de los poemas que más delito tiene (puedes leerlo AQUÍ) es ‘Hay mujeres’, que tiene incluso un tufillo machista, sorprendente viniendo de una persona tan progreguay como es Marwan. ‘Hay mujeres que me gustan para quererlas / otras que me gustan para follar.’ Dí que sí. No me sorprende tampoco el hecho de que dice que quiere mujeres ‘que [le] escuchen’, en ningún momento menciona escuchar él. Tócame a mí que yo no te toco. Claro.

En cualquier caso, éste es otro de esos poemas que cree que la repetición automáticamente lo eleva a la categoría de literatura buena, de la del canon. En realidad es lo mismo de siempre pero con otro envoltorio, la marca blanca del entretenimiento actual. Antes lo que se llevaba en el mundo teen era ponerse muy triste con canciones de el grupo pop español más chungo del momento. Marwan cumple el mismo efecto pero sin los gorgoritos del cantante de turno. Aún así tiene el valor de autoproclamarse poeta. Puede que sea entretenedor, payaso de circo mediático, influencer de nenas. Pero no poeta, por mucho que él diga.

Lo que no veo en el poema es un texto que vaya más allá de los clichés (París y el amor, ¿de verdad?). Este verso es de lo peorcito del poema entero: ‘Otras [mujeres] me gustan para follar / y viajar a París por unas horas entre sus piernas.’ El hacer poesía, entre otras cosas, es crear imágenes. Lo que yo me imagino con este verso es a Marwan con los pantalones bajados en un vagón de tren. Un culo peludo. Poesía en estado puro.

Pero el último verso es el culmen de lo inane, el no decir nada, una suerte de lista de la compra historiada, un juntapalabrismo con una especie de gran final, el golpe de efecto, la revelación epifánica que se supone que lo cambia todo, pero que en realidad solo es un ‘Pero tú, amor / tú me gustas para todo’. Marwan, el mujeriego, el follarín, el que tiene mujeres mil para hablar ‘de sentimientos o de ropa’, acaba el poema haciéndole pucheritos a su novia imaginaria. Menudo plan.

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3 comentarios en “La triste historia de tu cuerpo sobre el mío, de Marwan

  1. La verdad es que haces una crítica demoledora, sincera… y acertada. No creo que de esta manera te ganes muchos amigos entre la gente de la farándula de la palabra, pero me da toda la sana impresión de que te importa muy poco. Eres excepción.
    Bueno, si alguna vez me lees… creo que no tendré el valor y temple necesario para acercarme al espejo de tus palabras. Enhorabuena.
    Salud.

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  2. He de decir que me alegra encontrar gente que piensa lo mismo que yo acerca de esta nueva..¿poesía? Y que se atreve a decirlo claramente, porque parece que si no te gusta Marwan y todos estos nuevos ¿poetas? que no parecen haber leído un poema en su vida, no entiendes de poesía.
    ¡Una reseña genial!

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